"Todos hemos escuchado alguna vez que `el amor es ciego´o `el amor nos ciega´, una creencia popularque afirma que, cuando estamos enamorados, solemos olvidar y perdonar los defectos de la persona amada, pero recientes estudios cientificos han demostrado que, más allá del cliché, en efecto, el amor es invidente.
Tras estos descubrimientos, lo que antes se asociaba el alma y el corazón ahora está justificando en los circuitos neurológicos asociados al sentido crítico, que parecen adormecidos cuando estamos perdidos por una mujer.
De inicio, debes saber que, en el proceso de enamoramiento, los niveles de testosterona descienden y en las mujeres aumenta para crear un equilibrio hormonal en pareja.
Así, según afirmó la directora del estudio, realizado por la Universidad de Pisa, la naturaleza busca eliminar la diferencia entre ambos sexos, pues es un periodo en el que, intuitivamente, lo único que importa es buscar la supervivencia de la especie.
A eso se suma otro factor de influencia: que sustancias como la dopamina (genera la capacidad de desear algo y repetir el comportamiento que proporciona placer), la feniletilamina (provoca adicción hacia la persona) y la oxitocina (produce el deseo sexual)
se encuentran segregadas al mismo tiempo en el cuerpo durante la etapa de la conquista y al inicio de una relación y éstas provocan que todo el día tengas `ojos de borrego a medio morir´.
Un hecho curioso, los hombres son más suceptibles a la acción de dichas sustancias,
por eso se enamoran con mayor recurrencia que las mujeres.
Amor de mamá cuervo
Parafraseando otro conocido refán, la Universidad de Londres ha demostrado que los sentimientos generados por el amor maternal y de pareja (ambos activan las mismas zonas del cerebro) producen una disminucion en la actividad neuronal que activa el proceso de crítica social, en particularlo relacionado a emociones negativas.
En pocas palabras, no vemos lo malo, pues, al mismo tiempo, se activan regiones relacionadas con los sistemas de recompensa.
La conclusión del estudio apunta a que este tipo de procesos cerebrales se llevan a cabo con el fin de perpetuar la especie para evitar que una madre deje e querer a su hijo y permitir que las parejas convivan por mucho tiempo.
Ahora está claro: los culpables de que te ciegues no son la profundidad de sus hermosos ojos verdes o las curvas de su cuerpo, sino los procesos químicos naturales del cerebro."